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Garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento desde la granja a la mesa

noviembre 20, 2020

La Organización de las Naciones Unidas propuso 17 objetivos de desarrollo sostenible para el mundo en 2015, que describe como “el plan maestro para conseguir un futuro sostenible para todos”, con el objetivo de lograrlo el año 2030. El segundo objetivo prioritario es "Hambre cero". Para alimentar a una población mundial que, según las estimaciones, llegará a los 10.000 millones de personas en 2050, necesitamos garantizar unos sistemas de producción sostenible y segura de alimentos. Según la OMS, “los gobiernos deben hacer de la seguridad alimentaria una prioridad de salud pública, ya que cumplen un papel clave en el desarrollo de políticas y los marcos regulatorios, así como en el establecimiento y la implementación de sistemas de seguridad alimentaria efectivos”.

Cumplir con estas normas de seguridad alimentaria es cada vez más complejo, ya que las agencias gubernamentales (y los principales comerciantes minoristas) implementan reglas cada vez más estrictas y requieren información más detallada. Mantener el cumplimiento de las normativas de seguridad alimentaria se complica aún más debido a los riesgos crecientes que implica la globalización del abastecimiento y la distribución de los alimentos y porque hay una mayor probabilidad de que la contaminación y las enfermedades se propaguen rápidamente por diferentes países. Es por ello que la seguridad alimentaria y la trazabilidad son ahora más importantes que nunca, y por lo que probablemente sean cada vez más importantes con el tiempo. Tomar medidas para garantizar la seguridad de los productos alimentarios, desde que se recolectan las materias primas hasta que llegan a la mesa de los consumidores, debe ser una prioridad para los fabricantes de alimentos y bebidas.

Si bien la mayoría de los fabricantes de alimentos y bebidas mejoran continuamente sus procedimientos operativos de manipulación de alimentos, es prácticamente imposible prever todos los posibles eventos que podrían derivar en un problema de seguridad alimentaria. E igual de importante que la prevención es controlar las situaciones críticas con rapidez y precisión cuando ocurren. Tanto clientes, como consumidores y reguladores esperan que los fabricantes de alimentos y bebidas asuman un enfoque más proactivo y receptivo de la calidad y la seguridad alimentaria. Cuando algo va mal, es imprescindible encontrar rápidamente la causa raíz, identificar qué clientes se vieron afectados, notificar a los reguladores y contener el problema.

Las empresas que estén preparadas podrán minimizar el tiempo de inactividad y el coste de la producción, y reducir también el daño a la marca. La retirada de un producto del mercado es una medida de respuesta y no contribuye al avance de la organización; pero sí puede servir de lección para evitar problemas mayores de este tipo en el futuro. En la mayoría de los casos, no hay una advertencia anticipada de que habrá que retirar un producto del mercado, y cualquier experiencia como esta puede ser "la experiencia" que acabe con todo el negocio de la empresa. Esto ya ha sucedido antes y probablemente volverá a ocurrir. Estar siempre un paso por delante es la única opción viable.

Las iniciativas de trazabilidad de una empresa pueden echarse a perder muy fácilmente. Por ejemplo, si un lote en particular está asignado a producción, transferencia o envío, pero se retira otro lote y el cambio no se entra en el sistema de planificación de recursos empresariales (ERP), el seguimiento se vuelve inexacto.

Tener una visibilidad y transparencia de extremo a extremo de toda la cadena de suministro puede ayudar a acelerar el proceso de retirada del producto y evitar que los productos contaminados lleguen al consumidor, una garantía que protegerá la integridad de su marca, la confianza del consumidor y los resultados financieros. Una solución de trazabilidad moderna puede ayudar a afrontar estos problemas con precisión, proporcionando información detallada para aislar rápidamente y proceder a la retirada de todos los productos acabados y materias primas asociadas ante cualquier sospecha de un problema que comprometa la seguridad o la calidad del producto.

Para leer más sobre cómo garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento en la cadena de suministro, descargue la guía de mejores prácticas “Beneficios de mejorar la transparencia de la cadena de suministro en la fabricación moderna de alimentos y bebidas”.

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