¿Cuáles son los tipos de machine learning?
Varios factores determinan las técnicas de aprendizaje utilizadas para entrenar una máquina. Esto puede depender del tipo de datos disponibles y de los objetivos y tareas previstos. En muchos de los sistemas complejos actuales, se utilizan diversas combinaciones de estos métodos de aprendizaje:
1. Aprendizaje supervisado
El aprendizaje supervisado entrena un modelo utilizando datos etiquetados. Cada ejemplo del conjunto de datos incluye tanto la entrada (como una imagen o un dato) como la salida correcta (como una categoría o un valor). El modelo aprende comparando sus predicciones con las respuestas correctas y ajustándose progresivamente para acercarse más cada vez. Este es el tipo más común de machine learning. Se utiliza en tareas como la detección de fraudes, la previsión de la demanda y la clasificación de la calidad, donde se conocen los resultados previos y se pueden aprender patrones a partir de datos históricos.
2. Aprendizaje no supervisado
El aprendizaje no supervisado funciona sin resultados etiquetados. El modelo explora los datos por sí solo, buscando patrones, clústeres o estructuras que podrían no ser evidentes. En lugar de intentar predecir la respuesta correcta, agrupa puntos de datos similares para reducir la complejidad del conjunto de datos. Las empresas utilizan el aprendizaje no supervisado para segmentar a los clientes, detectar comportamientos inusuales o explorar nuevas tendencias de mercado. El sistema puede utilizar su propio aprendizaje para identificar patrones que resulten más relevantes para el negocio.
3. Aprendizaje semisupervisado
Como su nombre indica, el aprendizaje semisupervisado es un modelo híbrido. Utiliza una pequeña cantidad de datos etiquetados junto con una gran cantidad de datos no etiquetados. Esto, en efecto, “ceba el proceso” con datos etiquetados para que el sistema pueda obtener una ventaja inicial. El aprendizaje semisupervisado es útil en ámbitos como la salud o la inspección industrial, donde el etiquetado de datos es complejo y, en ocasiones, subjetivo. Al darle una ventaja inicial, este modelo alcanza la precisión más rápidamente.
4. Aprendizaje por refuerzo
El aprendizaje por refuerzo se basa en un enfoque de prueba y error. Esto significa que el sistema interactúa con su entorno (como una simulación) en lugar de aprender únicamente de datos estáticos. Aprende recibiendo retroalimentación en forma de recompensas o penalizaciones digitales. El aprendizaje por refuerzo se utiliza con frecuencia en áreas como robótica, optimización de la cadena de suministro o sistemas que deben adaptarse constantemente. En otras palabras, aprende haciendo, no solo procesando datos.