Nube vs. edge computing en la fabricación
El edge computing y la computación en la nube en la fabricación se complementan y permiten operaciones con mayor capacidad de respuesta, autonomía y basadas en datos.
La fabricación moderna es cada día más compleja y distribuida. Para competir, sus operaciones deben evolucionar para estar más conectadas, basadas en datos y ser más sensibles al tiempo que nunca. Desafortunadamente, la mayoría de los sistemas locales tradicionales no pueden seguir el ritmo, especialmente cuando los datos se almacenan en silos, lo que dificulta acceder a ellos y utilizarlos para tomar decisiones rápidas.
Aquí entran en juego la nube y el edge computing. Las plataformas en la nube permiten a los fabricantes acceder a datos en tiempo real y coordinar actividades desde cualquier lugar. Proporcionan la potencia informática y la seguridad necesarias para escalar las operaciones entre múltiples líneas, plantas y proveedores. Con las soluciones de edge computing, los fabricantes pueden transmitir y analizar rápidamente los datos en bruto de máquinas y equipos, recopilados mediante sensores y dispositivos integrados en la planta, para actuar de inmediato.
Las plataformas de computación en la nube proporcionan un entorno centralizado para almacenar datos y ejecutar analítica avanzada. También integran estrechamente los principales sistemas de manufactura ERP, MES, IoT, gestión de la cadena de suministro y otros, lo que proporciona visibilidad entre ellos. Las plataformas en la nube funcionan como la base operativa de la manufactura inteligente y digital.
En cambio, las soluciones de edge computing se ejecutan en gateways y computadoras industriales y procesan los datos físicamente cerca de las máquinas y los dispositivos. Los sistemas de edge computing extienden la nube hasta la planta, donde pueden transmitir y recibir datos de la nube o activar acciones automatizadas en función de determinadas condiciones. Al procesar los datos tan cerca de su origen, se obtiene una mayor velocidad y respuestas verdaderamente "en tiempo real", incluso cuando la conectividad se pierde.
La computación en la nube en la fabricación se ha vuelto esencial para las empresas que necesitan escalar sus operaciones y aprovechar la inteligencia avanzada. Así es como la computación en la nube favorece mejores resultados operativos:
La nube proporciona una vista común de los datos capturados de múltiples fábricas y plantas a la que se puede acceder mediante una conexión a Internet. Los equipos pueden utilizar esta información actualizada para realizar un seguimiento de la demanda y las restricciones de materiales, coordinar las operaciones y mejorar el desempeño.
Las plataformas en la nube actuales ofrecen una impresionante potencia de computación y un almacenamiento flexible que puede escalar para satisfacer las crecientes demandas de producción. Facilitan la incorporación de nuevas aplicaciones, tecnologías y procesos específicos de la industria en toda la organización sin disrupciones.
La IA integrada y la tecnología de analítica avanzada en plataformas en la nube pueden analizar los enormes volúmenes de datos de IoT generados por los equipos y las operaciones industriales. A continuación, pueden realizar predicciones, pronósticos y recomendaciones inteligentes para orientar los flujos de trabajo y los procesos.
Las plataformas en la nube ofrecen actualizaciones automáticas para las últimas tecnologías, protocolos de seguridad y mejoras. Permiten adoptar un enfoque ágil para la innovación en el que los fabricantes pueden probar e implementar rápidamente nuevos métodos, como la programación impulsada por IA.
El edge computing es esencial para los fabricantes que desean automatizar elementos importantes de la producción y adaptarse rápidamente a los cambios en las condiciones. Estas son solo algunas de las ventajas operativas del edge computing:
Cuando los datos de los equipos se procesan y analizan cerca de la fuente, los equipos pueden responder a los cambios en el entorno de producción en milisegundos. Los operadores pueden ajustar la configuración de las máquinas o los procesos, como reasignar un trabajo en función de la disponibilidad de las máquinas.
Los datos procesados mediante edge computing requieren menos ancho de banda que si se enviara todo a la nube, lo que reduce la carga sobre las redes y los costos asociados. Gracias a la capacidad de filtrar y procesar los datos localmente, solo se transmiten las perspectivas relevantes, lo que mejora los tiempos de respuesta.
El edge computing ayuda a que las operaciones de manufactura continúen funcionando sin disrupciones cuando las conexiones de red son intermitentes o se producen cortes. Esto adquiere aún más importancia en plantas remotas donde la conectividad confiable es limitada, pero la continuidad de la producción es fundamental.
El edge computing mantiene localmente los datos operativos y de las máquinas que son confidenciales cuando es necesario, reduciendo la exposición a redes externas. Esto brinda a los fabricantes un mayor control sobre cómo se accede a los datos y cómo se comparten, y les ayuda a cumplir estrictos requisitos de seguridad y cumplimiento.
Las tecnologías de nube y edge computing trabajan en conjunto para respaldar la manufactura moderna. Las plataformas en la nube ofrecen almacenamiento de datos centralizado y a largo plazo, junto con entornos para entrenar modelos, realizar evaluaciones comparativas y coordinar flujos de trabajo en toda la cadena de suministro y entre múltiples ubicaciones. El software de edge computing permite que las máquinas tomen decisiones en tiempo real, actúen en función de las condiciones actuales y detecten anomalías al instante, incluso cuando operan sin conexión. Juntos forman un ciclo continuo de optimización: los sistemas de edge computing capturan y filtran los datos, y los sistemas en la nube los analizan y mejoran antes de enviar las perspectivas de vuelta a los sistemas de edge computing para tomar nuevas medidas.
La nube y el edge computing plantean retos particulares a los fabricantes, pero todos ellos pueden abordarse con las estrategias adecuadas. Veamos algunos de los obstáculos y sus soluciones.
Al implementar sistemas de edge computing y en la nube, es recomendable empezar por los casos de uso de mayor valor. Para la mayoría de los fabricantes, el mantenimiento predictivo, la gestión de calidad y la optimización energética ofrecen el mayor valor y ROI. Al centrarse en un área prioritaria a la vez, las empresas pueden reducir al mínimo las disrupciones operativas mientras ponen en marcha estas áreas.
También es esencial crear una arquitectura conectada que pueda integrar sus dispositivos IoT, soluciones de edge computing y sistemas en la nube. Las plataformas modernas facilitan mucho este proceso. Actúan como un hub central con funcionalidades como conectores preconfigurados y API que ayudan a que los datos fluyan donde los necesite, sin necesidad de una programación compleja. Una arquitectura basada en eventos es esencial para los fabricantes que necesitan que los robots y las máquinas puedan activar flujos de trabajo, analítica y acciones automatizadas. Las plataformas que incluyen analítica integrada, IA y otras herramientas de automatización permiten ofrecer perspectivas prácticas y predictivas en todos los sistemas y equipos.
Para preparar su negocio para el futuro, priorice plataformas que admitan la interoperabilidad y la escalabilidad. Por ejemplo, los sistemas que admiten estándares abiertos e integración flexible no solo facilitan la conexión de sistemas a medida que cambian con el tiempo, sino que también permiten escalar las operaciones conforme evolucionan sus necesidades y tecnologías.
Aunque tanto la computación en la nube como el edge computing ofrecen ventajas específicas, su verdadero potencial se manifiesta cuando trabajan en conjunto. Las tecnologías avanzadas, como la IA y la analítica predictiva, funcionan mejor con el respaldo de la nube, pero las máquinas en la planta dependen del análisis inteligente y la toma de decisiones que estas tecnologías proporcionan. Con la introducción de la tecnología 5G, es posible admitir la integración en tiempo real entre ambas a gran escala. En el futuro, cada vez más sistemas de manufactura utilizarán un modelo híbrido de nube y edge computing, lo que permitirá operaciones más autónomas en las que los sistemas puedan aprender, mejorar y realizar ajustes automáticos y, en última instancia, impulsar la autooptimización de las fábricas inteligentes.
Una estrategia híbrida "de edge computing a la nube" ofrece el mayor valor competitivo. Potencia los beneficios de ambas tecnologías, lo que permite a los fabricantes operar con mayor rapidez, avanzar hacia sistemas autónomos y tomar decisiones más inteligentes basadas en las condiciones de la planta y de toda la empresa.
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